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Test A/B: mejora tus conversiones (I)

Test A/B

Si vas a lanzar una oferta en tu web, ¿crees que generarás más ventas si indicas un 20% de descuento que descuento del 20%? ¿Recibirás más correos de consultas si disminuyeras el número de campos de tu formulario de contacto? La única manera de saberlo es experimentando con tu sitio.

 

Si tu página web ya tiene un volumen de tráfico considerable, porque te has esforzado en realizar un buen trabajo de optimización en buscadores, es hora de que te plantees hacer un test A/B.

 

Si aún no conoces este término, ¡sigue leyendo! Descubrirás su significado, su funcionamiento y cómo llevarlo a cabo de manera efectiva. De esta manera, conocerás exactamente qué es lo que mejor funciona en tu web.

¿Qué es un test A/B?

Podemos definirlo como un experimento donde divides a los visitantes de tu web en dos grupos y les muestras simultáneamente dos versiones diferentes de la misma pieza de contenido para ver cuál de ellas genera el mejor resultado.

 

El contenido que vayas a cambiar y el resultado dependerán de lo que intentes lograr. Por ejemplo, si tu objetivo es generar más ventas de un determinado producto a través de una newsletter, podrías probar con diferentes call to actions para el botón que lleve a la página del producto en cuestión. Si lo que quieres es conseguir que tus visitantes se inscriban en tu web, podrías experimentar con la longitud del formulario de registro.

 

Un test A/B puede ayudarte a alcanzar tus objetivos, proporcionando información detallada sobre lo que atrae a tus visitantes y la opción que mejor convierte. Ejecutarlo correctamente te permitirá obtener resultados que implementar y, así, no realizar cambios basados en tus instintos sobre lo que funciona o no.

 

Si no llevas a cabo un test A/B, solo podrás suponer qué es lo que captará la atención de tus visitantes y qué los convencerá para hacer clic, registrarse, descargar o comprar algo.

¿Cómo funciona un test A/B?

Para comenzar un test A/B necesitarás dos versiones, es decir, versión A y versión B, que se probarán a la misma vez. Ambas son idénticas excepto por una variante:

 

  • Versión A u original que es la versión actual del contenido que quieres probar.
  • Versión B o variante que es la versión modificada del contenido que quieres probar.

Aquí tienes un ejemplo simple de un test A/B:

 

test_AB_ejemploFuente: Wikipedia

 

Como ves, solo se ha experimentado con un elemento, el color del botón “Learn more”. En la versión A, la original, el botón es azul. En cambio, en la versión B o variante, el botón es verde.

 

El test A/B reveló que, usando el botón verde, el clic rate, es decir, la proporción de usuarios que pincharon en el botón en base a los que lo vieron, aumentó un 20%. Esto muestra que incluso los pequeños cambios pueden conllevar grandes resultados.

 

¿Listo para empezar con tu primer test A/B? ¡Sigue estos sencillos pasos y comiénzalo hoy mismo!

¿Cómo empiezo un test A/B?

Determina tu objetivo

Piensa en lo que realmente quieres conseguir. Por ejemplo, si tienes una tienda online, seguramente te preocupe saber qué es lo que tienes que hacer para incrementar las ventas. Si tienes una agencia de comunicación, te interesará que se pongan en contacto contigo para que contraten tus servicios.

 

Aquí la misión es averiguar qué es lo que impide que algún cliente potencial se ponga en contacto contigo o compre un producto en tu tienda online. ¿Es el proceso de venta demasiado complicado y extenso? ¿Tus visitantes están preocupados por la privacidad de sus datos o los problemas de seguridad en el momento de realizar el pago? ¿Es difícil encontrar tus datos de contacto? Puedes contestar a todas estas preguntas, una por una, experimentando y probando versiones específicas en tu sitio web.

 

Decide qué es lo que vale la pena probar

Ahora es el momento de decidir qué elemento vas a cambiar para crear la versión B del test. Aunque cada negocio es único, las siguientes sugerencias serán un buen punto de partida:

 

  • El texto, el tamaño, el color o la ubicación del call to action.
  • El título principal de la página.
  • La imagen principal.
  • La longitud de un formulario o los campos que incluye.
  • El contenido textual de la página.

Aunque estés convencido de que lo mejor es probar varios cambios a la vez para asegurarte de obtener algún resultado, es conveniente experimentarlos uno por uno.

 

Cuando llevas a cabo un test donde solo se modifica un elemento obtendrás datos fiables rápidamente, ya que un test A/B no requiere una gran cantidad de tráfico para ejecutarse. Esto es especialmente útil si tu sitio tiene un volumen pequeño de visitantes diarios.

 

Además, sabrás exactamente qué cambio tuvo efecto en esos visitantes. Sin embargo, si realizas más de un cambio, no podrás estar seguro de cuál de ellos causó la diferencia sin realizar pruebas adicionales.

 

Crea una hipótesis para probar

Se trata de la parte creativa ya que ahora tendrás que pensar en cómo cambiar los elementos para aumentar las conversiones. Necesitarás formular una hipótesis de prueba que sintetice lo que quieres cambiar en tu página web y el impacto que esperas conseguir con el mismo.

 

Antes de empezar a trabajar en tu hipótesis de prueba, necesitas:

 

  • Determinar tu objetivo principal.
  • Identificar un problema y su causa.

Por ejemplo, supongamos que tienes una agencia de comunicación y tu objetivo es que más personas contacten contigo para que pregunten por tus servicios. El problema puede ser que, aunque tu web obtiene un buen número de visitas y muchos de ellas se dirigen a la página de contacto, solo un pequeño porcentaje termina rellenando y enviado el formulario.

 

Ahora puedes formular la hipótesis de prueba que consiste en:

 

  • Una propuesta para solucionar el problema.
  • Los resultados que esperas conseguir a partir de este cambio.

¿Crees que el número de campos a rellenar en un formulario no afecta a tu tasa de conversión? La verdad es que sí afecta y por muchas razones. Una de ellas es que la gente no quiere perder mucho tiempo y, además, les cuesta compartir información personal.

 

La propuesta para solucionar este problema puede ser experimentar con la longitud del formulario. Intenta reducir los campos, dejando solo los que realmente necesitas: nombre, correo electrónico y mensaje.

 

Tu hipótesis de prueba sería: al reducir el número de campos de un formulario para afrontar el “tiempo y la privacidad”, puedo animar a más visitantes a ponerse en contacto conmigo.

 

Define el tamaño de la muestra

Antes de comenzar el test, tienes que definir el tamaño de la muestra, es decir, cuántos visitantes necesitan interactuar con ambas versiones para que los resultados sean precisos.

 

Prueba AB

 

No es conveniente parar el test antes de conseguir resultados relevantes. Por eso, debemos esperar hasta alcanzar una cantidad suficiente de usuarios (visitas a la web, por ejemplo) para que la muestra sea efectivamente representativa. Una vez alcanzado un número significativo podremos detener el test A/B con la seguridad de que los resultados representan el comportamiento promedio del usuario.

 

Empieza a realizar cambios en tu web, en el momento que tengas suficientes evidencias de que una de las dos versiones está claramente en ventaja.

 

Decide qué herramienta usar

Esta es la parte técnica en la que tienes que decidir qué tecnología usar para realizar el test A/B y entregar cada versión a tus visitantes.

 

Hay cantidad de herramientas, pero si eres primerizo en este tipo de pruebas, lo mejor es que uses la gratuita de Google Analytics, muy intuitiva, fácil de usar y analizar.

 

Asimismo, encontrarás otras muchas herramientas de pago con más funcionalidades y que si ya eres un experto o tu web tiene mucho tráfico te interesen utilizar. Casi todas incluyen una demo que deberías probar antes de decidirte por una ellas.

 

De todas maneras, no te preocupes por este proceso ya que todas las herramientas disponibles son muy sencillas y te ayudan a llevar a cabo un test A/B.

 

Ahora toca esperar

Este paso puede ser un poco frustrante, pero si quieres resultados certeros tendrás que armarte de paciencia y esperar. Probablemente revisarás los resultados durante el test, pero recuerda, no lo edites, pauses o interrumpas hasta que no se complete.

 

Y te preguntarás, ¿cuánto tiempo pasará hasta que finalice el test? Esto dependerá de varios factores, entre ellos el tráfico de tu sitio web. Cuando efectúas un test A/B puedes seleccionar un periodo de tiempo o una cantidad de impresiones para que se complete.

 

Si el tamaño de la muestra es pequeño, los resultados no serán estadísticamente significativos. Cuanto mayor sea la muestra, más seguro estarás de que la representación de la muestra refleja el rendimiento real del tratamiento. Así que, si quieres incrementar el tamaño de la muestra, simplemente realiza el test por más tiempo.

 

No te preocupes por la herramienta que hayas elegido. Cuando el test se complete, te proporcionarán los resultados, informándote de si son pertinentes o si tienes que seguir con el test durante más tiempo.

3 errores que hay que evitar al realizar un test A/B

Un test A/B es un concepto muy simple, pero hay algunos errores que se comenten cuando se realiza uno:

 

1. No experimentar la versión A y la versión B simultáneamente. Si pruebas la versión A esta semana y la versión B la semana que viene, los resultados no serán precisos. Siempre divide tu tráfico entre ambas versiones y pruébalas al mismo tiempo.

 

2. Editar, pausar o interrumpir el test demasiado pronto. Ya lo comentamos anteriormente. Recuerda que para que los resultados del test sean fiables y puedas implementarlos, tienes que tener paciencia y esperar.

 

3. No dejes que tus instintos invaliden los resultados del test. Sí, a veces los resultados pueden ser absurdos, pero no los rechaces simplemente porque no estás de acuerdo con ellos. No se trata de conseguir un resultado afín a tus gustos, si no de mejorar la tasa de conversión.

En resumen

Descubre qué alternativa funciona mejor en tu web realizando un test A/B, pero recuerda tener paciencia para obtener los resultados. Sin duda, aumentarás tus conversiones y tu éxito estará asegurado.

 

¿Ya has realizado algún test A/B para mejorar tus conversiones? Déjanos un comentario contándonos tu experiencia.

 

Beatriz Corchado

Beatriz Corchado

Beatriz trabaja en Host Europe desde abril de 2016. Forma parte del departamento de Marketing y gestiona el programa de afiliados, aportando nuevas ideas para el correcto desarrollo de la actividad.

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Comentarios sobre "Test A/B: mejora tus conversiones (I)"

    1. Beatriz CorchadoBeatriz Corchado Autor

      ¡Estupendo! Me alegra saber que has descubierto un nuevo concepto y que lo pondrás a prueba. Ya nos contarás 😉 ¡Gracias a ti por seguirnos y comentar! ¡Saludos!

      Responder

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