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Tus clientes odian tu web por 7 motivos

Mano con pulgar hacia abajo

 

¿Quieres saber cuáles son los motivos por los que tus clientes odian tu web? Piensa en ella como en tu escaparate virtual. Tu objetivo debería ser facilitar su experiencia de usuario y no provocar frustración, ¿verdad? Es de sentido común, pero también resulta fácil perder la perspectiva si te emocionas demasiado.

 

Si no quieres que odien tu sitio, es mejor que te asegures de que no incluye ninguno de estos molestos factores. ¡Revientan a cualquiera! Incluso a ti, cuando navegas por la web de otro.

Tus clientes odian tu web por 7 motivos

1. Pop-ups a lo «zas, en toda la boca»

Si echas la vista atrás, verás que en otros posts te hemos animado a utilizar este recurso para conseguir el email de tus usuarios. ¡No es nuestra intención contradecirnos ahora! Un pop-up en un blog para animar a la suscripción no tiene nada de malo.

 

Como visitante de una web, lo que resulta tremendamente molesto es encontrarte un pop-up que impide que completes la acción que quieres realizar. Por ejemplo, puede que tu cliente quiera consultar tus datos de contacto, que quiera leer algo… No debes impedir que lo haga colocando un pop-up que no tiene nada que ver con el tema. No interrumpas su experiencia de usuario o va a odiar tu web.

 

Asegúrate de que los pop-ups que decidas utilizar sean sutiles y no acosen a las visitas cada vez que llegan. Puedes hacerlos aparecer ante cada usuario solamente de forma ocasional, por ejemplo, la primera vez que te visitan y una vez más unas semanas más tarde.

 

2. Velocidad de carga leeeeenta

Hay un montón de estudios que demuestran que si una web tarda unos segundos de más en cargar, la mayor parte de las visitas se marchan sin mirar atrás. Por eso es muy importante que lo soluciones si tu web carga muy despacito. ¡Hasta Google está de acuerdo! La velocidad de carga de una web resulta tan vital para la experiencia de los usuarios, que la han convertido en un factor prioritario para posicionar bien en los resultados de búsqueda. Si quieres hacerte una idea del peso y la velocidad de carga de tu sitio web podrás utilizar nuestras herramientas SEO gratis. Te proporcionarán un análisis sencillo pero suficiente si quieres conocer el estado general de tu web.

 

3. Formularios dignos de Hacienda

La gente odia verse obligada a completar formularios complicadísimos. El número de campos que contiene un formulario es directamente proporcional al número de clientes que se marcha sin rellenarlos. Asegúrate de que tu formulario contiene solamente los campos que realmente necesitas, es decir, que es lo más corto posible. Todo lo que no sea absolutamente necesario, fuera. Aquí tienes un post completo sobre el tema:

4. Navegación incomprensible

Debes conseguir que sea muy, muy sencillo navegar por tu web. Hay unas siglas en inglés que se utilizan en estos casos y describen perfectamente lo que queremos decir: KISS (Keep It Simple, Stupid). O dicho en otras palabras: no dejes que nada se interponga en el camino de un usuario que quiere ir desde la página de inicio hasta un apartado en particular de la web.

 

Tampoco intentes sacarte del sombrero una forma completamente nueva de navegar hasta una página concreta: estamos acostumbrados a llegar a una web y saber que el logo estará arriba, el menú después… Tus clientes lo saben, utilizan esa estructura como mapa interno e intentarán ponerla en práctica para llegar a los productos o servicios que ofreces. Si no lo consiguen con facilidad, lo más probable es que se marchen.

 

5. Demasiada publicidad

A lo mejor crees que no tienes ningún anuncio en tu web porque estás promocionando tus propios servicios o productos y no los de otras empresas. Sin embargo, cuando hablamos de publicidad aquí, nos referimos a un número exagerado de mensajes brillantes y llamativos que impiden que los usuarios lean realmente el contenido de tu web y entiendan el beneficio que les supondría hacer negocios contigo.

 

Quizá estés publicitando tus propios productos, pero si te estás pasando la impresión que darás será bastante molesta y ligeramente desesperada. Es mejor no abusar.

 

6. Vídeos que se reproducen por su cuenta

Igual de molestos que la publicidad excesiva o los pop-ups del terror. Ya resulta molesto tener que escuchar el audio de un vídeo que no te interesa cuando estás en casa, pero imagina que tu cliente está en el trabajo y ha decidido utilizar su tiempo de descanso (seamos buenos) para consultar tu web. Cuando te estás poniendo de los nervios, es más fácil pulsar el botón “Ir a la página anterior” del navegador que bajar el volumen.

 

Puedes copiarle la idea a Facebook y mantener el audio de tus vídeos en silencio hasta que el cliente haga clic en el botón de “Play”. El vídeo seguirá siendo un recurso muy atractivo, pero sin molestar a nadie.

 

7. Enlaces a ninguna parte

No hay nada peor que encontrar una página que no está trabajada, que tiene un formato incorrecto o que contiene enlaces que no llevan a ningún sitio porque están rotos. Pierdes automáticamente la confianza del cliente y le das un motivo para odiar tu web.

 

Para comprobar si en tu web hay algún enlace roto, solo tienes que hacer una búsqueda rápida en Google y elegir la herramienta que mejor te parezca, ¡hay muchísimas! Aquí tienes 3 opciones:

  • Google Search Console: Anteriormente conocido como Google Webmaster Tools. Si tienes tu web autenticada con Search Console y Google encuentra enlaces rotos en ella (también llamados “errores de rastreo”), recibirás una notificación al respecto.
  • Xenu’s Link Sleuth (XLS): Únicamente para Windows, pero es gratis y solamente tienes que indicar tu URL para que realice un escaneado completo.
  • Screaming Frog SEO Spider: Se parece a XLS, pero funciona en Windows, Ubuntu y Mac. Indícale tu URL y ya está, aunque ten en cuenta que la versión gratuita limita el número de páginas que puedes rastrear. El coste de la licencia merecerá la pena si vas a analizar sitios web con muchas páginas de forma frecuente.

Si utilizas WordPress, cuidado con utilizar un plugin para encontrar estos enlaces rotos, ya que algunos son conocidos por ralentizar la velocidad de carga de tu web. Investiga un poco antes de elegir o, si no tienes tiempo, usa una de las herramientas de las que hablamos más arriba.

 

¡Y esto es todo! ¿Se te ocurre algún otro factor que haga que los clientes odien una web? Cuando consultas el sitio de una empresa, ¿qué consigue que te marches dando un portazo?

Andrea Barreiro

Andrea Barreiro

Andrea trabaja en Host Europe desde 2012. Es parte del equipo de marketing y supervisa la actividad en redes, el blog, actualiza la web, gestiona el email marketing y desarrolla otras iniciativas con nuestros clientes.

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Comentarios sobre "Tus clientes odian tu web por 7 motivos"

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